Posiblemente podemos recordar varias ocasiones que hemos sido reconocidos en nuestro empleo, en el instituto educativo, en el hogar u otra instancia en la que podemos estar socializando e incluso en ocasiones, podemos promover estos reconocimientos en otros por alguna cualidad o virtud que identificamos en ellos.

En este sentido me gustaría mencionar la importancia del reconocimiento en nuestra actuación, de la manera de cómo nos motiva a seguir repitiendo algún comportamiento o hábito, y que facilita la colaboración con algún propósito.

Comencemos definiendo el término “Reconocimiento”, según la R.A.E es “la acción y efecto de reconocer o reconocerse”. En este sentido podemos comprender que se trata en la capacidad de identificar cualidades, habilidades en alguien.

Conociendo esto, te invito a buscar algún recuerdo en tu infancia, donde puedas identificar a algún familiar (mamá, papá, tías, primos) o amigo cercano que represente a esa persona que reconocía en nosotros algún comportamiento, habilidad, destreza y nos premiaba de alguna manera.

¿Recordaste a la persona y alguna situación especial? En mis recuerdos tengo a mi madre quien siempre me decía en público lo inteligente que era para resolver situaciones complejas, que hacía frente a tan corta edad y me premiaba delante de la familia con el simple gesto de comentar a toda voz los logros alcanzados y me hacía sentir un niño poderoso.

Recuerdo que de niño empecé a jugar ajedrez, participé en varios torneos y ocupé lugares intermedios en la clasificación; en la secundaria siempre se me ocurría la idea de inscribir a mi clase en torneos deportivos a pesar de no ser grandes deportistas; organizaba fiestas y era pésimo bailando; y en general mis compañeros siempre apoyaban mis iniciativas y en ese momento no me encontraba consciente en mi habilidad en influir en otros.

En mi vida profesional recuerdo las veces que el Vicepresidente de un área específica en la empresa que estaba prestando mis servicios me solicitaba la colaboración para generar un reporte que indicaba unos resultados por las diferentes unidades de negocio en relación a unos determinados gastos que ofrecía una aplicación automatizada para el control de gastos de viajes, traslados y hospedajes. Dicho VP me reconocía en público y generaba en mí una sensación de poder.

Sin embargo, ¿el reconocimiento puede perjudicarnos?

Durante estos años he observado que existen muchos tipos de reconocimientos y se deben aplicar en diferentes situaciones, pues si lo realizamos de forma inadecuada podemos estar reforzando de manera errada algunos hábitos no deseados.

Un resultado deseado que favorece al equipo o una persona especifica es merecedor de ser reconocido y debemos realizarlo de manera asertiva para evitar distorsión o desviación del propósito que se desea reconocer. Para evitar malas interpretaciones, me gusta compartir los siguientes aspectos al momento de reconocer:

  1. Sé genuino al momento de reconocer a otros, mostrando el significado que representa para el equipo dicha acción, cualidad o comportamiento y evidenciándolo con la autenticidad que se desea.
  2. Sé claro y especifico en las razones por la cual se reconoce a la persona, para ello es importante indicar la acción exacta que se realizó y el valor o aporte que generó. No dejes entre líneas la explicación del reconocimiento, así podrás evitar una inadecuada interpretación de los hechos que se merecen reconocer.
  3. Resalta los valores que se benefician con la contribución realizada por la persona y de esta manera alinea los reconocimientos con aquellos valores que son importantes para uno o para la comunidad en la que formas parte.
  4. Predica con el ejemplo, siempre existe la oportunidad para reconocer alguna actividad positiva del día. Hazlo y promueve con el ejemplo la importancia del reconocimiento entre compañeros de trabajo.
  5. El estilo personal le brinda al reconocimiento una oportunidad para consolidar vínculos, por ello aprovecha diversos recursos como tarjetas digitales, aplicaciones, espacios de reunión, etc. para resaltar aquellos hechos que fueron de gran ayuda. Hazlo con tu toque personal y marca la diferencia.

La estructura para el reconocimiento:

Existe una poderosa herramienta que se utiliza para brindar una retroalimentación con el impacto deseado, se denomina “La escalera del Feedback”, la cual consiste en 4 simples pasos:

  1. El hecho;
  2. La emoción;
  3. El impacto y
  4. El acuerdo.

Ejemplo:

Imaginemos a un equipo de trabajo en la mitad de un proyecto y con algunos inconvenientes que estén incrementando el nivel de estrés y que pueda ser un factor negativo en los resultados deseados. En pleno caos un colaborador invita al equipo a la calma, sugiere que se detengan por 3 segundos para tomar una respiración profunda y relajar los músculos; y comienza a organizar el aporte de cada miembro desde una invitación más calmada.

El líder de proyecto observa los resultados que genera inmediatamente esta acción. Al finalizar la jornada, llama al colaborador  y delante de sus compañeros realiza el reconocimiento con los 4 pasos:

Señores, quiero reconocer el importante aporte que realizó Pablo por habernos invitado a respirar profundo en pleno caos (El hecho), esto me hizo sentir la calma que necesitaba (la emoción) y ahora puedo decirles que me permitió enfocarme mejor en la solución del problema, donde obtuvimos 3 opciones favorables y en especial porque en esta compañía nuestra gente es el valor más importante (El impacto).

Pablo ¿Sería posible mantener esa actitud en las próximas reuniones para inyectar esa calma que nos hace bien a todos? (El acuerdo).

Esta estructura nos permite señalar la acción de forma clara y especifica, el aporte que le brinda al equipo o a la persona quien realiza el reconocimiento, y en especial se asegura que los buenos hábitos se refuercen para que otros puedan imitar dichos comportamientos, generando un ambiente armonioso y de afecto.

El hecho de dar reconocimiento no garantiza mejorar la productividad o el sentido de pertenencia. Es por ello que es importante mostrarnos sinceros al momento de hacer el reconocimiento y con la estructura señalada estaremos centrando la mirada a la acción que se requiere reforzar para que otros puedan modelar dicho comportamiento.

A muchos de nosotros nos gusta esa palmadita en la espalda, escuchar la frase “Muy bien” o el simple sonido de un aplauso nos llena de felicidad y nos invita a seguir actuando de la misma manera. Por ello, si somos vistos hipócritas al momento de reconocer generaremos una ruptura abrupta en la relación de confianza con esa persona.

Muchas veces, podemos tener las mejores intenciones al momento de reconocer en otros sus cualidades, acciones o resultados, pero es fundamental hacerlo de forma oportuna con una estructura adecuada delante del equipo para que todos puedan celebrar el importante aporte y el impacto que genera en el equipo. Es imprescindible que este reconocimiento se sienta cálido, humano y desde la sinceridad, así podrá ser un gran aliado para que muchos comiencen a imitar este buen hábito y favorezcan al entorno laboral.